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viernes, 29 de diciembre de 2017

Diciembre ha sido un timo.

Aún sigo esperando la nieve, y qué decir del espíritu navideño, supongo que se quedó atrapado en los villancicos del mes pasado o en las películas Originales de Netflix.  

No sé dónde se ha metido mi crisis existencial de los 26, pero si es acumulable, no quiero imaginar cómo será la del 2018. 

Y como gota final, descubrir que mi prima pequeña (pre adolescente) aún sigue creyendo en los Reyes Magos, en Papá Noel y en el Ratoncito Pérez. Como broma hubiera estado bien, una pre inocentada de calentamiento, pero al saber que no, ahí la cosa se pone seria.  
No hubiera intentado sacarla de su error si no creyera que es lo mejor para ella. Pues casi muero. A su edad, ya había hecho de Princesa Maga junto con mis Reyes Magos dos años mínimo. 
Me quedé con las ganas de decirle que el gordito no existe, y que es su madre la que se come los polvorones y su padre el que se bebe la sidra, pero les parece mejor idea tenerla engañada hasta pasar los Reyes. Hasta tenía pensado el discursito para suavizar la situación. Que digo yo, tan inocente no es y tan engañada no estará, igual le conviene continuar la farsa para poder pedir cualquier cosa, cueste lo que cueste. Porque estoy segura de que todos, absolutamente todos, lo hubiésemos aprovechado si nuestros padres se hubieran obcecado en ocultarnos la verdad con cada duda que nos surgía. Los míos no tuvieron tanto aguante. 
Viendo que no llegaría a nada por el camino corto, me decidí por el largo. Así que, ahí estaba yo intentando sonsacarle sutilmente qué sabía sobre los Reyes. 
Realmente, no sabría decir quién de los tres finge mejor; si mis tíos o ella.

viernes, 10 de noviembre de 2017

miércoles, 11 de octubre de 2017

O el Universo está en mi contra o mi cuerpo se autoboicotea. Lo primero lo dudo, lo segundo va siendo un hecho. 

Ea! Cuando esté oscuro, busca las estrellas.

martes, 26 de septiembre de 2017

Simbiosis

Ahora que estás más cerca, 
que casi puedo tocarte desde mi ventana 
y tu voz se cuela por el altavoz. 
Ahora, me resigno a la realidad. 
No sé si fueron tus palabras o mis circunstancias 
las que enredaron esta aventura, 
si sólo somos dos ilusos que se cuentan cosas,
se hacen reír y se escriben cartas. 
Hay tanto que desconozco sobre ti, 
tanto que me encanta... 
Sin embargo, hay algo más; 
decirte que haberte conocido fue genial.

domingo, 17 de septiembre de 2017

No se ha oscurecido el cielo ni me quitará el sueño. No dejaré que se nublen mis ojos y no lloverá café. Mi arco no será luz para ti otra vez. Desconozco tus motivos y cómo se desligaron nuestras eses, esas que ahora solo son una palabra más. Las explicaciones son inútiles, la lealtad nos ha traicionado. 

Pero, después de todo, seguimos respirando.

viernes, 11 de agosto de 2017

Creo que me gustas. Mucho. 

Creo que me gusta la forma de expresarte, tu creatividad, tu personalidad. Aunque no coincida en todo con la mía. Nimiedades.

Creo que me gustan todos tus hobbies, tus gustos literarios, tus rarezas.

Creo que me estoy enamorando de ti. Pero no quiero que te sientas incómodo, porque  de las amistades que de verdad importan hay que enamorarse. ¿Cómo aguantaría cada día a la amiga pesimista, o a la que pasa más tiempo lejos que cerca, o a la egocéntrica sino por el amor que siento por cada una?

Creo que te quiero.

Bueno, no lo creo, lo sé. 😊